¿Por qué somos tan indiferentes a la muerte?
¿Por qué vivimos tan levemente?
Como si esta vida fuera un simple ensayo; como si no fuera la verdadera vida. La cultura del mañana.
¿Será que no nos han enseñado a vivir?
¿Será que no hemos querido aprender?
Tengo muchas dudas. Cuanto mas pienso más dudo. Mis amigos me dicen que no piense, que simplemente viva. Como si vivir fuese simplemente tener proyectos y hacer un pequeño lugar al día a día.
Todo esto es porque alguien querido ha intentado quitarse la vida.
No lo logro.
Somos muy frágiles. La vida me parece frágil. Basta descuidarse un poco para ver que los días, meses, años pasan y uno esta mal. Estar bien requiere esfuerzo, es un camino que hay que recorrer, pero me he dado cuenta que no es un camino solitario, no se puede avanzar solo, sin alguien que te apoye es casi imposible. Aquellos que se aíslan tarde o temprano caen. Entonces quedan a la deriva de sus pensamientos y de su entorno. Una lotería muy arriesgada.
Entonces la muerte se convierte en algo cercano para esa persona.
Vivir es hermoso solo para el que se conoce y tiene algo por que caminar. Entonces, supongo que vivir es conocerse y encontrar eso por que caminar, ese faro, esa meta, eso que nos haga superarnos. Sin eso solo somos extras de nuestra propia película... y en la de los demás.
Pero la gran pregunta es: ¿se aprende a vivir?
Tristemente creo que hay personas que no lo van a hacer nunca. Entonces, solo queda esforzarse por aprender uno mismo. Vivir. Dejar de ser indiferentes a la muerte.
Las cosas buenas también se contagian.